Vayan estas sencillas líneas como un merecido reconocimiento a quienes con gran dedicación y un amor sublime por las cosas nuestras le han dado renombre a la casa grande que nos vio nacer El Zulia Amado y toda Venezuela.
Hablar de la historia del Zulia es hablar de la gaita y de sus hijos, quienes durante años la consagraron como nuestra reina del folclor, muchas han sido las agrupaciones gaiteras que han dejado su huella imborrable, allí están: Cardenales del Éxito, San Isidro, Rudos, Sorpresa, El Saladillo, Rincón Morales, Tropicales del Éxito, San Francisco, Los Turpiales, entre otros.
Transcurría el año 1966 y un grupo de jóvenes soñadores, en su mayoría estudiantes residentes de la urbanización Creole de Tamare, se reunía a diario e inspirados por esa pasión gaitera que corre por las venas del zuliano conformaron: Los Turpiales de Tamare, quienes fueron de los que pusieron a vibrar al ritmo de la reina del folclor zuliano.
Las veladas nocturnales decembrinas en los años en que comenzaba a florecer el amor por nuestra gaita zuliana en la Costa Oriental; entre sus miembros fundadores se destacan: Andrés Mill De Pool, Silfredo Meléndez, Henry Pirela, Humberto Soto, Raúl Ágreda, Edgar Morrel, Rubén Villanueva, Pastor Salazar, Oswaldo Álvarez, Luis Royett, Hernán Salazar, Eglée Paz, Enrique Díaz, Hugo Morrel, Carlos Morrel, Santos Díaz y Domingo Sánchez.
Qué tiempos aquellos felices y una hermosa gaita del recuerdo grabada por Los Turpiales de Tamare, como una voz altanera, pueblerina y protestona con el correr de los años hoy ha cobrado vigencia La Gaita a Lagunillas cuyo estribillo reza: Que calamidad ver que Lagunillas entera/En la zona petrolera cundida en miseria está/Como si no fuera na' lo que el petróleo nos diera/La región lagunillera muy pronto sucumbirá.
Fueron aquellos bardos gaiteros forjadores del amor que hoy profesamos por nuestra gaita zuliana que ha trascendido fronteras y Los Turpiales por siempre serán recordados como el orgullo de Tamare.

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